Biodanza

¿ Puedes escuchar música?

Eres la nota única
En la eternidad del silencio
Tu danza está creando
Una nueva canción,
¿Quién eres caminando hacia el lago?

Rolando Toro

Hola! En esta entrega de palabras donde canalizo el sentipensar de las corporalidades, quiero compartir reflexiones sobre el poder que tiene la música en el cerebro.

La música acompaña mi andar como herencia de las mujeres que son parte de mi vida. Hay ciertos instantes del día en los que cierro mis ojos para ver a mi madre cantar mi nombre mientras me acaricia el cabello o cuando escucho a Nino Bravo que me grita apasionado. También al recordar a mi nona hablar en italiano mientras cosía vestidos o cocinaba mostarda. Hoy tengo la fortuna de una suegra pianista que me agasaja con conciertos de Bach.
Todas las vivencias con las que mi corazón sonríe tienen una vibración energética, un ritmo pulsante, para que mi Ser despliegue un movimiento que es danza.

En el cosmos existe un latido, un sonido universal, que es un lenguaje luminoso y común para toda la humanidad: la música.

“En el principio existía el Verbo y por medio de él se hizo todo”, dice una cita en el evangelio, según San Juan.
El sonido «Om» tiene su origen en la antigua India y se considera el sonido primordial del universo en las tradiciones hindúes y budistas, como se describe en los Vedas. Se cree que este sonido representa la totalidad de la existencia, la unión entre lo físico y lo espiritual, y es visto como la raíz de todos los sonidos y la creación misma.
Etimológicamente, la palabra música proviene del griego, significa “Arte de las Musas”. Si revisamos la leyenda de Orfeo, hijo del dios Apolo y la musa Calíope, hereda de ellos el don de la música y la poesía. Cuando tocaba su lira, los hombres impresionados se reunían para oírlo y pacificar su alma.
Desde un enfoque científico, es Pitágoras y su universo matemático del que conocemos la expresión “Música de las Esferas”. Ésta deriva de la armonía existente en proporción de las partes de un Todo. El filósofo creía que había un paralelismo entre los intervalos acústicos considerados base de la música y las distancias que nos separan de los planetas. Su descubrimiento está atribuido al uso del monocordio ( un instrumento musical de una sola cuerda).
Galileo Galilei, además de ser un renombrado científico italiano era un apasionado músico del laúd. Él afirmaba que la música y las matemáticas compartían principios relacionados a la armonía y al ritmo, conceptos que luego conectó con lo natural logrando ser pionero en el estudio del sonido. Sus trabajos sentaron las bases para la comprensión de la frecuencia, la longitud y amplitud de la onda, entre otros.
Una antigua teoría de la época de Confucio dice que la música se basaba en las ideas del filósofo Ling-Lun. Según cuenta la leyenda, el emperador Huang-Ti quiso establecer la relación de la música con las leyes cósmicas. Para eso le encargó a Ling-Lun el trabajo de encontrar cuál era el sonido auténtico. El matemático emprendió un largo viaje por alejados bosques en los que estableció, como base de la música china, un sistema pentatónico a través del corte de una caña de bambú.
“La consciencia de unificar la música a los principios cósmicos y al origen de la historia de la humanidad es muy antigua. Desde la noche de los tiempos, el hombre percibió que el universo estaba regido por pautas rítmicas, por fenómenos de pulsación y vibración, todo lo que parecía ordenarse dentro de un plan armónico como sinfonía cósmica.” expresa en sus apuntes, Rolando Toro.
En tiempo modernos, es el neurólogo argentino, Facundo Manes, que en el año 2015, arrojó la hipótesis de que la música puede ayudarnos a movernos juntos, verificando así un beneficio evolutivo de la especie. “Cuando la gente se mueve junta tiende a actuar de forma mas altruista.” afirma.

La música libera dopamina, un neurotransmisor asociado con el placer, la recompensa y la motivación que actúa como un estímulo (tal cual la comida, el sexo o las drogas) en nuestro cerebro. Es por esto que la música es un modo de comunicación universal qué está relacionado con la emoción. Es un lenguaje común a todo lo que está vivo.

En el campo de lo terapéutico, la musicoterapia surge mediados del siglo XX en Europa pero es recién en el año 1996, en el Congreso Mundial realizado en la ciudad de Hamburgo en Alemania, donde se la define como herramienta facilitadora para promover comunicación, aprendizaje, movimiento y expresión para el beneficio físico, emocional, mental, social y cognitivo. «El no verbal desnuda, desvela y no hay posibilidad de no expresarse» manifiesta el pionero de la musicoterapia en Latinoamerica, Rolando Benezon.

La música no es solo aquella que nos gusta escuchar, sino un código común a todo lo que existe en la naturaleza y el cosmos. Así, el sentirnos parte de un universo que danza con vibraciones y pulsos, intercalando supernovas, luminarias y planetas en el espacio interestelar cambia el vínculo que tenemos con la vida.

Nos permitimos escuchar la música para danzar al ritmo del pulso biológico que nos hace parte del Todo. Así, cuando ponemos el cuerpo en movimiento no solo estamos bailando sino que activamos destrezas físicas de coordinación, escucha, equilibrio y fuerza que se complementan con la acción de ciertas zonas del cerebro relacionadas con las emociones, el movimiento y la memoria.

Somos seres emocionales en un Universo Musical conectados espiritualmente con Todo lo que late. Resonar con esa vibración de sentido nos permite recuperar el poder de escuchar la música.

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